lunes, 14 de mayo de 2012

SEXISMO, RACISMO Y XENOFOBIA


Antes de comenzar, debemos a hacer referencia a que la población española, sorprendentemente, está muchísimo más preocupada por la inmigración, que del maltrato de la mujer a pesar de la cantidad de muertes que se producen en nuestro país por esta causa, lo que me parece un hecho vergonzoso.
            Por el contrario, encontramos que el sexismo y la homofobia a descendido considerablemente desde la proclamación de las leyes progresistas de los últimos años ya que esto manda el mensaje a la población de que estos colectivos están protegidos con derechos. En el caso del racismo se ve incrementado y difundido gracias a las leyes de extranjería.
            Esto debe ser frenado de alguna manera y el ámbito educativo es un terreno privilegiado para su prevención y detención. El problema que surge en nuestro país es que la sociedad actual sigue aceptando una igualdad formal que convive con las diferentes desigualdades reales, y por lo que solo tienen derechos los ciudadanos legales.
La propuesto de la asignatura de Educación para la Ciudadanía que se difunde en el marco europeo tiene un objetivo de políticas educadoras en la cual se da la oportunidad para que la escuela responda a necesidades sociales. Hay que subrayar que el concepto de ciudadanía no puede estar alejado de conceptos como libertad, igualdad o dignidad de la persona, intrínsecamente relacionados con los derechos promulgados en la Constitución y la Declaración de Derechos Fundamentales.
Algunos de los objetivos de esta asignatura son: hacer reflexionar de manera crítica y personal a los y las alumnas sobre las relaciones humanas y la educación afectivo-sexual, sobre el ejercicio de derechos, deberes y libertades de las sociedades democráticas, sobre la importancia de los derechos humanos como referencia universal, la igualdad entre mujeres y hombres, la cultura de paz o el respeto a los diferentes grupos étnicos, raciales o sexuales, entre otros. Se trata de fortalecer la confianza y la autonomía del alumnado para que vayan construyendo sus propias ideas y decidiendo sus itinerarios vitales.
Con lo cual se confirma que la intención de esta asignatura no es adoctrinar laicamente a nuestros alumnos, sino que al estar en contra de ella también estaríamos negando los valores que se nos citan como fundamentales en nuestra propia Constitución.


No hay comentarios:

Publicar un comentario